“La Homeopatíua representa una alternativa natural para la innovación y mejora continua del cultivo de moluscos, camarones y peces marinos, con impacto positivo en materia de sanidad, inocuidad y ecosostenibilidad”.

El creciente desarrollo mundial  de la acuicultura está asociado a la intensificación de procesos en laboratorios y en granjas de cultivo, y a una mayor diversidad y especificidad de patógenos, que al combatirse con antibióticos y desinfectantes evolucionan hacia formas multi-resistentes. El control de los nuevos patógenos demanda químicos cada vez más potentes -en una carrera sin fin- ya que gracias al intercambio mundial de mercancías, “el enemigo” se dispersa desde y hacia puntos distantes del planeta.

Este problema no se resolverá con nuevas sustancias sintéticas que ofrezcan beneficios inmediatos no duraderos, pero perjudiquen a la microbiota intestinal de la especie cultivada, reduzcan su inocuidad para consumo humano, y se depositen en estanques acuícolas y lagunas costeras, afectando a numerosas especies de importancia ecológica, pesquera y acuícola. Este problema debe resolverse generando nuevo conocimiento científico básico y de frontera, sobre nuevos tratamientos no enfocados a “matar al patógeno”, sino a promover una mayor respuesta fisiológica e inmune en la especie cultivada.

La medicina homeopática tiene ese potencial, ya que se basa en la administración de bioactivos en alta dilución/dinamización, aplicados en dosis imponderables bajo “el principio de los similares”, que previenen o curan síntomas similares a los que generan en dosis ponderales.

La homeopatía, que se practica oficialmente en diversos países del mundo, se reconoció en México el 31 de julio de 1895, mediante decreto presidencial.

Mientras que la “alopatía”, se basa fundamentalmente en el “principio de los contrarios” y receta anti-microbianos, anti-virales, anti-espasmódicos, etc., el homeópata prescribe medicamentos no-enfocados a “matar al patógeno”, sino a fortalecer los mecanismos de defensa evolutivamente adquiridos por el hospedante, que sin eliminar los síntomas de “la enfermedad”, propician la auto-recuperación de la homeostasis interna (salud) del paciente, cuando ha sido afectada por diversos factores exógenos y endógenos.

Los estudios básicos sobre las bondades de la homeopatía en modelo humano, vegetal y animal abundan en la bibliografía disponible y los medicamentos homeopáticos se utilizan cada vez más en la producción agropecuaria mundial, enfocando hacia tres ejes fundamentales: sanidad, inocuidad y bajo impacto ambiental.

La “Homeopatía Acuícola” es un tema novedoso y polémico para algunos críticos severos que desconocen su base científica, y para quienes opinan en función de los grandes intereses económicos de la industria farmacéutica alopática. No obstante, existe suficiente evidencia científica del uso de medicamentos homeopáticos en el cultivo de especies dulceacuícolas, que aportan colegas de países como Brasil.

Por otro lado, en el CIBNOR-México, se tienen avances importantes y resultados que tienen una potencial aplicabilidad industrial en el cultivo de moluscos, camarones y peces marinos de interés comercial. La base de este nuevo desarrollo son proyectos vigentes I+D+i, financiados por Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) de México, que dan soporte al trabajo de investigadores, posdoctorandos, estudiantes de maestría y doctorado.

Publicaciones de José Manuel Mazón-Suástegui