¿POR QUÉ SER HOMEÓPATA EN NUESTROS DÍAS? por Jacques Lamothe, discurso de inauguración del Congreso Nacional de Homeopatia en Toulouse, 7 de Junio de 1995

Traducción al español de Francisco Javier Ramos Alija, mayo 2007

Fuente: Homeopatía en Gránulos

¿Crees que es razonable…

♦ …ser homeópata en nuestros días aparte, bien entendido, de consideraciones puramente económicas? ¿Es razonable practicar una terapéutica marginal, desacreditada, muy mal reconocida, considerada con desprecio por muchos, puesto que parece incapaz de suministrar pruebas científicas de su realidad suficientemente convincentes a los ojos del mundo científico y médico actual.

♦ …pretender curar casos serios donde la terapéutica oficial ha fracasado, a veces casos graves?

Si crees que no es razonable, entonces, escoge callarte. Es lo mejor, puesto que sería necesario hacer la guerra y tú no tienes deseos, y además, crees que con tu tiempo has de hacer otras cosas, como por ejemplo utilizarlo en continuar tratando de curar a otros pacientes que te esperan y reclaman impacientemente tu ayuda. Sigue con tu vida de médico que trabaja, trabaja y trabaja, desconsiderado por la mayor parte de tus colegas, solamente apoyado en el amor de los pacientes que has curado.

Pero, cuando piensas en todos esos casos problemáticos de curaciones que se acumulan, encuentras que cada vez es menos lógico y razonable callarte. A menudo tienes ganas de gritar en los medios de comunicación, sobre todo cuando oyes afirmar con una certidumbre excesiva e imprudente que la mejor prevención existente actualmente son las vacunas y que por tanto se han de generalizar o que la major estrategia en materia de infecciones y de alergia es eliminar a cualquier precio los agentes patógenos y los alérgenos, como si esto nos hiciese avanzar en el plano de la salud individual y colectiva.
¿Qué harás con el caso de la pequeña Andrea, de 15 meses, curado desde hace cuatro años de un Síndrome de West y de neumopatías de repetición? Este pequeño trisómico, convulsionando cotidinamente, adormecido, iba a volverse un vegetal, a pesar de la asociación de tres anticonvulsivantes mayores y de la ACTH. Ahora es un niño simpático, casi normal, que empezó a mejorar desde que tomó MEDORRHINUM. ¿Y el caso de Axel, totalmente curado después de ocho años de neumopatías de repetición gracias a CARBO VEGETABILIS? Y de estas tres verdaderas apendicitis, con prueba ecográfica hospitalaria, curadas en 24 horas con STAPHYSAGRIA? ¿Y estos casos de meningitis y laberintitis virales mejoradas en 12 horas? ¿Y de la varicela maligna de Jules, que tuvo rápida evolución? ¿Y el caso de leucosis en que la quimioterapia no ha funcionado hasta que recibió MEDORRHINUM? ¿Y estos tres casos que hubiesen podido conducir a la muerte súbita del lactante y que mejoraron netamente desde la primera toma del SIMILIMUM? ¿Y estos 3 ó 4 casos de osteocondritis de cadera curados en menos de una semana y que han podido jugar enseguida sin estar inmovilizados, después de la toma de PHOSPHORICUM ACIDUM o de CALCAREA…? ¿Y estas 15 neumopatías de Virus Respiratorio Sincitial que cada año ves curarse en 24 – 48 horas y en 3 – 4 días de tratamiento con un coste total de 4 euros? Etc, etc. ¿Qué debes hacer con todo esto? Nos callamos porque, de momento, no se nos escucha. De todas formas, tengo deseos de preguntar si en estas condiciones ello es razonable...

…pretender curar la totalidad de tus pacientes?... ¡cuando la gente se ríe de la totalidad! Solamente les interesa la curación de la enfermedad que les molesta y que les ha llevado a la consulta. Y después, pequeño pretencioso, ¿cómo puedes afirmar la curación de una enfermedad crónica como el asma, por ejemplo? ¿Cómo puedes pretender curar varios sistemas o enfermedades a la vez con un solo remedio? ¿Tienes los medios para probar todo esto? ¡No!, entonces, una vez más, ¡cállate!

… callarte y guardarlo para tí cuando has encontrado una vía de investigación clínica que desemboca en curaciones de enfermos por algunos apasionados colegas que ha querido escuchar tus confererencias o leer tus publicaciones, que al mismo tiempo han molestado a muchos otros colegas que te han criticado vivamente, que no han comprendido nada y no han tenido más confianza en tus resultados terapéuticos que los alópatas?

… ir a las reuniones de homeopatía bajo el signo de la tolerancia, de la abertura? ¿No parece imposible, una utopía, después de las peleas de gallos a las cuales el mundo homeopático ha asistido? Si tuvieses tiempo, ecribirías un libro como Paul Watzlawick: Haz tu mismo tu desgracia… para el mundo homeopático, dando como receta en primer lugar: haz la guerra a muerte por tus ideas, tus certidumbres a los que se llaman homeópatas que tienen la audacia de sostener ideas en las antípodas de las tuyas – las únicas válidas- hasta que llegue el infarto, y así no se volverá a hablar de ello. La discusión es lo más penoso que hay, el intercambio, irrealizable. ¡Cada uno para sí, o como máximo para su iglesia!

¿Qué dices? ¿Cómo? ¡Te atreves a responder que la Homeopatía, sí, es razonable!
Que es una medicina humilde y rigurosa (y por tanto seria): humilde puesto que no hay apriorismos sobre su modo de acción, dejando abiertas todas las explicaciones posibles de reacción del organismo; rigurosa por al precisión de su Materia Médica y la ausencia de “modas” terapéuticas, que la hacen relativamente inmutable, fija, sin eliminar el nacimiento continuo de corrientes de pensamiento que, sin modificar su base, su fondo, no hacen más que injertarse encima, paralelamente, enriqueciéndola y dejando a cada uno libre de adherirse o no, según su propia concepción de la práctica.
Que se inscribe en una realidad objetiva: la del hecho de la curación del enfermo que ha venido a consultar por la patología X que ha desaparecido y que todo esto es tan real como la investigación científica hospitalaria. Que estas curaciones estan más allá del placebo, que existe en toda terapéutica y del cual la alopatía no se priva con sus denominaciones comerciales sabiamente elaboradas en el plano lingüístico, sin hablar del “efecto médico”.
Que las reuniones de trabajo y los congresos de homeopatía están más animados de un espíritu de fraternidad y abertura, a diferencia de los congresos de alopatía, donde hay más “espectáculo”.
Y aunque sea la más razonable medicina del hombre occidental, con la única condición que, considerando al hombre en su totalidad, sus practicantes están en el justo medio entre el corazón y la razón. ¡El justo medio, el secreto de la verdad para los chinos! Tienes incluso la audacia de aliar en tu práctica el “feeling” y la precisión de la Materia Médica y tambien de intentar encontrar una coherencia interna en los síntomas de las materias médicas, asociando con tu intuición las nociones objetivas de clínica, fisiología, química, física y las menos palpables nociones de psicología, de psicoanálisis, de simbolismo, de tradiciones diversas…

Entonces, ahí sí, homeópata, me interesas.…(…)…

Cuando tenemos cosas en el corazón hay que decirlas, sobre todo si son razonables.”

JACQUES LAMOTHE
Discurso de Inauguración del Congreso Nacional
de Homeopatía de Toulouse, 7 de Junio de 1995

El doctor Jacques Lamothe nació en 1943. Trabaja como médico pediatra en Toulouse desde hace veinticinco años. Practicó la homeopatía pluralista durante tres años y es homeópata unicista desde hace veinte. Organizó los primeros encuentros de Pediatras Homeópatas en 1983 y es también fundador de diversas Sociedades, Grupos de Homeopatía y de una escuela, en el sudoeste de Francia. Practica e investiga desde hace 20 años en clínica homeopática pediátrica y da cursos y conferencias en Francia, España, Italia y América del Sur.
El doctor Jacques Lamothe ha dedicado 15 años de su vida al estudio exhaustivo y detallado de 41 remedios, de los 2000 que exisen, analizándolos en su acción y sintomatología tras su experimentación en la práctica.